Todo empieza con el trigo, y con agua: la raíz del pan de verdad.
Porque no se necesita nada más para dar sabor y saber al pan.

El pan es un alimento saludable, pero además puede ser natural, sin aditivos y diverso, con tantos sabores y formatos como puedas imaginar.

Porque en Migas construimos todo un universo de variedad a partir de harina, agua, fuego, sal y levadura. Sin misterios, sin secretos. Respetamos los ingredientes y los procesos, mimamos el pan para conseguir que sea digestivo, nutritivo y menos calórico.

Nuestros panes están vivos porque están fermentando 12 horas y, como los buenos vinos, mejoran con el tiempo, dando como resultado un pan con aroma y con sabor.

El pan de Migas es respetuoso con la tradición pero respira innovación, está elaborado desde la simplicidad buscando la profundidad para alcanzar la máxima calidad.

¿Qué es la masa madre?

Decimos que no hay secretos ni misterios, todo está a la vista en Migas, incluso la masa madre, de donde nace cada día todo el pan.

Sólo es agua y trigo, que fermenta espontáneamente, sin prisas y dejando un aroma muy agradable en todo el obrador.

De esa masa madre que se alimenta y mima cada día y que nunca muere, nace gran parte del pan que encontrarás en Migas.

Migas, porque hacer pan…es un ARTE